
Autolesión
Cuando El Dolor Físico Ofrece Alivio Al Dolor Emocional
La Autolesión es un acto de desesperación emocional. Es un recurso extremo que surge cuando un joven se siente tan perturbado que prefiere cambiar el dolor del alma por el dolor físico. Este fenómeno, relativamente reciente, suele verse más en mujeres que en hombres. Brinda un alivio momentáneo y una falsa sensación de control que puede volverse adictiva. Muchos jóvenes me han confesado que terminan acostumbrándose a esta práctica y les cuesta dejarla. En los casos más delicados, se vuelve su única forma de manejar lo que sienten.
El "cutting" o autolesión suele hacerse con objetos afilados pequeños que se esconden con facilidad. Generalmente son cortes pequeños en grupos. A veces, los jóvenes se lastiman las costras para volver a sangrar, lo que deja más cicatrices. Aunque no suelen ser heridas mortales, el peligro real es su vínculo con el riesgo suicida. No siempre significan que el joven quiera morir, pero sí aumentan mucho esa probabilidad. Debido a la vergüenza, suelen ocultar las marcas con ropa larga o hiriéndose en zonas no visibles. Su mayor miedo suele ser la reacción de los padres al ser descubiertos.
He visto que las autolesiones suelen cesar pronto cuando se logra un buen vínculo con el terapeuta. Al aprender a expresar esas emociones abrumadoras con palabras, el joven siente un alivio real y la necesidad de lastimarse desaparece. Es fácil dejar este hábito cuando se encuentra una forma más sana de sanar.
Para un padre, enterarse de esto es un golpe al corazón. Sin embargo, la mayoría comprende que esto es solo la punta del iceberg de un dolor más profundo y buscan ayuda de inmediato. Es vital no mostrarse "destrozado" ante el hijo, ya que esto les genera más angustia. Si sospecha algo, hable con ellos con ternura pero con firmeza; hágales saber que, aunque no acepta esa conducta, usted es su roca y su apoyo.
A continuación, encontrará señales de que su adolescente podría estar usando las autolesiones como refugio emocional.
¿Tu adolescente presenta alguno de estos síntomas?
Usar mangas largas incluso cuando hace calor afuera.
Cortes inexplicables agrupados en áreas específicas.
Utilizando una cantidad inusual de vendas.
Manchas de sangre en ropa, toallas o pañuelos de papel.
Reticencia a participar en actividades que expongan la piel (como la natación).
Volverse inusualmente reservado sobre el espacio personal o la privacidad.
Momentos de emotividad inusualmente intensa o retraimiento repentino.
Esconder cuchillos u objetos afilados en su habitación.
Autocrítica severa o tratarse a sí mismos con profundo desprecio.
Si la descripción anterior le recuerda a su propio adolescente es importante que le brinde el servicio profesional que necesita.
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